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Alopecia Androgénica. Causas y Tratamientos Efectivos.

¿Qué es la alopecia Androgénica?

La alopecia androgénica es a una pérdida del cabello no habitual que se produce de forma prematura, de hecho es una enfermedad que afecta a la mayoría de las personas. En términos más coloquiales cuando hablamos de este tipo de alopecia nos estamos refiriendo a la calvicie común. En estos casos de alopecia los andrógenos son los principales responsables de este tipo de alopecia, porque hay una relación directa con las hormonas andrógenas y cómo afectan a los folículos pilosos del cuero cabelludo. Es lo primero que tenemos que saber y tener en cuenta cuando vamos hacer frente a este tipo de enfermedad.

Causas de la Alopecia Androgénica

Encontramos diferentes causas que afectan a la caída del cabello como son los factores genéticos, las hormonas masculinas de andrógenos y la edad del sujeto que padece esta perdida de pelo.

Genéticas

Como observamos en el nombre científico de la enfermedad engloba el término “genética”, es decir, que la genética va jugar un papel importante dentro de la alopecia androgenética y puede ser la causa de que los tratamiento para afrontar esta enfermedad tengan un mayor o menor efecto de respuesta.
Los antecedentes familiares siempre son un buen indicador del progreso que va a llevar nuestro pelo. Lo más común es que si nuestros padres y abuelos han sufrido esta enfermedad, nosotros también la suframos. Lo que ocurre es que en ocasiones nuestros cromosomas se hayan saltado una generación e incluso dos. Y así en ciertas ocasiones el hijo puede no sufrir la calvicie que ha sufrido el padre o el abuelo.

Hormonas Masculinas

Esta calvicie de patrón masculino viene producida en mayor medida por los andrógenos, que son hormonas masculinas. Es no quiere decir que la persona que sufre esta caída del cabello tenga un exceso de hormonas, si no que es consecuencia de cómo este tipo de hormonas actúan sobre el folículo piloso del cuero cabelludo.
La Dihidrotestosterona, o conocida por sus siglas DHT, es una hormona que se origina por la metabolización de la testosterona por la acción de la enzima 5 Alfa Reductasa y que provoca que se acorte la fase de crecimiento natural del pelo. La DTH afecta directamente al folículo piloso, lo altera y provoca una atrofia en él que hace que se reduzca la presencia de cabello.

Con el transcurso del tiempo esta caída de pelo es progresiva, tras 25 ciclos el folículo se agota y origina que este vello se vuelva más fino, pierda longitud y se vaya decolorando, despoblando en su fase final el cuero cabelludo.
La afección de está hormona en los hombres suele seguir ciertos patrones que afectan a la región frontal, es decir, la parte de las entradas pierde volumen y después el pelo se empieza a despejar en la zona de la coronilla para finalizar el proceso con el clareado de la parte superior de la cabeza, que en ocasiones es una pérdida completa de cabello. A este tipo de pelo durante el proceso se les llama “Cabellos vellosos” y se dicen que son mianiturizados. En la mujer es un proceso más difuso y no se suele llegar a perder el pelo por completo.
La DTH se dan tanto en mujeres como en hombres ya que ambos géneros poseen testosterona, aunque en grados y cantidad diferente.

Edad

Es un factor que afecta a este tipo de alopecia, debido que influye considerablemente en qué edad se inicie el proceso de calvicie. Es decir, si los primeros síntomas aparecen en una edad temprana, como puede ser pasada la pubertad y en el cambio a la edad adulta, sobre los veintitantos, el proceso puede ser muy rápido y agresivo, afectando a un área mayor de la cabeza. Por el contrario si la afección llega en una edad más adulta estamos ante un proceso menos severo y agresivo.

Causas y tratamientos para combatir la alopecia androgénica

Tratamiento contra la calvicie común

El tratamiento para combatir este tipo de alopecia se reduce prácticamente a tres soluciones (Finasteride, Minoxidil e injerto capilar) y hoy en día no existe ningún otro tratamiento que detenga o reduzca los efectos de la alopecia androgénica. Aunque estos fármacos deben ser consultado a un dermatólogo porque no están exentos de efectos secundarios.

Finasteride

Se trata de un fármaco antiandrogénico que actúa sobre la enzima 5-alfa-reductasa inhibiendo su transformación en DHL y por tanto reduciendo el avance de la alopecia androgénica. Evita que el folículo piloso se atrofie y que ayuda al pelo fino a recuperar el vigor y que continúe con el ciclo vital propio del cabello. Una vez que se pone fin al tratamiento el pelo vuelve a estar a merced de la Dihidrotestosterona y por tanto se inicia de nuevo el proceso de debilitamiento del cabello. Su empleo suele ser de 1mg y se da en varones entre los 18 y los 60 años. Es un fármaco que no debe ser utilizado por mujeres porque puede provocar malformaciones en el feto en caso de haya un embarazo.

Minoxidil

Desde 1988 se emplea como tratamiento para frenar la caída del cabello y tratar la alopecia androgénica. Se presenta en loción y se aplica en una disolución del 5% en hombres y de un 3% en mujeres. La mayoría de los pacientes que usan este método lo hacen por la noche para que actúe mientras duerme. Los resultados más evidentes se dan en la zona de la coronilla y menos en la parte frontal, es decir la zona de las entradas.

Injerto capilar

Es la única solución que presenta mayor garantía de éxito, durabilidad y menor riesgo de efecto secundarios, pero sin duda es mucho más cara que las demás y no está al alcance de todas las personas. Este tratamiento consiste en extraer folículos pilosos de otra zona del cuero cabelludo del paciente y hacer el injerto en las zonas que necesitan ser cubiertas por vello. Es una técnica permanente, muy efectiva y duradera debido a que el folículo no se ve alterado en su recepción hormonal y por tanto continúa con sus ciclos de crecimiento de manera normal.

A día de hoy estos tres tratamientos son el único remedio que tienen una base científica y en los que se ha demostrado que existe un efecto positivo en la detención de la alopecia androgenética. Aunque no debemos olvidar que la caída del cabello es un proceso normal y en ocasiones inevitable, si que podemos reducir o retrasar su avance, y así mantener un cabello fuerte y sano durante más tiempo. Una vez que se suspende el tratamiento sus efectos dejan de tener efecto al cabo de unos 6 meses, dependiendo de cómo afecte a cada persona cada persona.

Junto a estos tres tratamientos existe un nuevo fármaco llamado Dutasteride que está en fase de experimentación y que augura unos resultados positivos para combatir la alopecia, pero que no ha sido aprobado todavía por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU para este fin, por tanto, desde aquí no recomendamos la automedicación, ya que este tratamiento solo ha sido creado para el tratamiento de la próstata. En relación a la alopecia el funcionamiento de esta medicación es similar a la que ofrece Finasteride, aunque algunos estudios indican que su resultado es mejor. Todavía está en modo experimental y habrá que esperar a que se hagan oficiales los resultados y que la FDA apruebe su comercialización para tratar la calvicie común.

¿Cómo afecta a las mujeres?

Como venimos comentando durante el artículo este tipo de alopecia afecta más a los hombres, pero en los últimos años se ha observado un crecimiento importante de la alopecia androgenética en mujeres, que junto con la alopecia areata y la difusa son las más comunes.

El proceso en las mujeres suele ser el mismo que en los hombres, es decir, la pérdida de pelo se genera a partir de la hormona Dihidrotestosterona o DTH. El pelo empieza a perder fuerza, cada vez es más delgado, pierde su color natural y acaba por perderse, sin embargo en la mujer no se llega a un grado de pérdida total del pelo en el área de la cabeza, si no que se produce una eliminación del cabello de manera más difusa.

Suele ser a la edad de 30 o 40 años y cuando se producen alteraciones hormonales cuando se empieza apreciar los síntomas de la alopecia androgénica.

Como hemos dicho a lo largo de este artículo la alopecia androgénica o calvicie común es la responsable del 95% de los casos, donde el género masculino es el principal afectado por esta calvicie común. Pero como hemos visto no podemos dejar de lado a las mujeres porque estos casos de pérdida de cabello se da en el género femenino, aunque sea en menor número. Entre los varones de 18 a 39 se da esta enfermedad en un 40% y la cifra se dispara hasta un 93% en hombres que superan los 70 años, algo que se llega a considerar por el entorno médico como algo fisiológico y propio de la evolución del pelo.

Es importante acudir al especialista cuando notemos los primeros síntomas o tengamos dudas al ver variaciones en la cantidad y calidad de nuestro pelo. El médico especialista será la persona más indicada para emitir un diagnóstico. Hay que huir de los remedios caseros y milagrosos que en vez de currar lo que normalmente ocurre es que empeoran la situación. Si la alopecia se diagnostica en sus primeras fases es más fácil de tratar y detener su avance.

Alopecia androgénica cura

Siempre se puede retrasar los efectos de este tipo de alopecia mediante los fármacos que hemos comentado anteriormente. Siempre que existan folículos pilosos se puede luchar contra con la atrofia de los mismos que provoca el debilitamiento y la posterior pérdida del pelo en diferentes partes de la cabeza.

En mujeres que padecen este tipo de síntomas es importante que se realicen pruebas hormonales o  un hemograma, estudio de tiroides.

Investigación con células madre

Se ha iniciado investigaciones para tratar el problema de la pérdida de pelo con células madres. Se ha descubierto que en la zona de la papila a nivel del bulbo piloso hay células madres que impulsan el crecimiento del vello en su ciclo natural, por lo que se está intentando clonar ese folículo con el empleo de células madres, pero de momento es un método en investigación y en base temprana, así que no se han desprendido datos de éxito relevantes por el momento.

Existen otros tipos de alopecia que igual te puede interesar tener más información para saber qué tipo es el tuyo.